Transformó su negocio de discoteca a legumbrería

Antonio es quien atiende en su negocio todos los días. El lugar aún conserva algunas cosas del bar. /FOTOS: CARLOS VELÁSQUEZ.

En Castilla había un bar que ponía a rumbear a todo el mundo, pues el bailadero ajustó 18 años. Chorros Bar o La Esquina verde, era el nombre de la disco que hoy es una legumbrería, sí, no leyó mal, legumbrería.

“Esta, definitivamente, es una gran idea. Además, nos enseña a no darnos por vencidos”.

Cristián Gutiérrez, habitante del sector.
En este lugar se encuentra de todo: frutas, verduras, huevos y, lo mejor, fresco, pues este hombre surte todos los días.

Pues bien, el tema no es ajeno a la crisis del coronavirus, ya que Antonio Acevedo, su propietario, se reinventó para no quedarse en la calle.

“Noté que la cosa con el virus va para largo, así que no me podía quedar cruzado de manos con mi negocio. Pasé de vender tragos a legumbre, pero todo es válido para sobrevivir y seguir saliendo adelante. Mi bar ya llevaba mucho tiempo como para yo echarme a la pena y perderlo”, nos aseguró el paisa de 54 años.

18 años funcionó la discoteca en Castilla.

Así se veía el lugar que antes funcionaba como discoteca. /FOTO: CORTESÍA.

Los cambios

Sus paredes continuaron pintadas de verde, pero adentro del transformado
local, la barra dejó de ser el lugar de las copas para tener mucha cebolla.

Además, la nevera ya no enfría la cerveza sino que guarda las lechugas, en las afueras ya no hay mesas, pero sí canastos repletos de frutas y verdura fresca.

“Ajusté 17 días con el nuevo negocio y todo ha ido muy bien. Yo no pierdo la esperanza de volver a tener la discoteca, pero ahora se la estoy metiendo toda a este nuevo negocio. La gente está muy contenta con lo que se me ocurrió y a la vez me felicitan mucho, ya que me expresan que estuvo muy bien que no me dejé ganar la batalla del coronavirus. Yo espero volver pronto a llenarlos de mucha rumba, claro está cuando se pueda”, finalizó
este berraco.