Un menor de edad, el conductor de una chiva y su ayudante fueron asesinados en Ituango

En la foto principal aparece Camilo Sucerquia. Arriba se ve William de Jesús Pérez Lopera y abajo, Carlos Arturo Barrera Barrera.

A Camilo Sucerquia Durango lo habrían raptado de una casa en la vereda Quebrada del Medio para obligarlo a ir hasta una carretera que conecta el municipio de Ituango, en el Norte de Antioquia, con la vereda El Cedral. Allí los criminales habrían esperado el paso de una chiva de transporte público, afiliada a la empresa Coonorte.

Cuando el bus escalera pasó los delincuentes le exigieron al conductor, William de Jesús Pérez Lopera, de 49 años, y a su ayudante, Carlos Arturo Barrera Barrera, de 24, que se bajaran. Luego ellos 2 y Sucerquia Durango, de 15 años de edad, fueron ultimados a tiros.

El mayor general Juan Carlos Ramírez Trujillo, comandante de la Séptima División del Ejército, aseguró que “la acción criminal fue cometida, al parecer, por integrantes del grupo armado organizado Clan del Golfo”.

Pero, ¿por qué los mataron? Los móviles, al parecer, estarían relacionados con la confrontación armada que en esta zona de Antioquia mantienen el Clan del Golfo y el frente 18 de las disidencias de las Farc o con las amenazas de muerte que han recibido exguerrilleros desmovilizados y firmantes del acuerdo de paz, que hoy están asentados en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) Román Ruiz, ubicado en el sector de Santa Lucía, muy cerca al lugar donde se cometió el triple crimen.

Luego del crimen, el partido político Farc (Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común) emitió un comunicado en el que informó que Camilo Sucerquia Durango, el adolescente asesinado, es hijo de la excombatiente Nidia Sucerquia Durango, firmante del acuerdo entre el gobierno de Juan Manuel Santos y el grupo subversivo.

También precisaron que otra de las víctimas fatales, Carlos Arturo Barrera, es primo de otro firmante. Las Farc indicó en su comunicado que este hombre tenía 17 años, pero, según el registro del caso que reposa en manos de la Policía, su edad real era 24 años.

Vereda Santa Lucía, en Ituango. /FOTO: JUAN ANTONIO SÁNCHEZ.

“Estos asesinatos se producen en el ambiente generado desde la última amenaza de los actores armados, que estableció 7 días para que saliera la fuerza pública del ETCR o se desplazar la comunidad en proceso de reincorporación y campesinos de Santa Lucía”, dice el boletín.

“Desde la amenaza de los 7 días, los firmantes de la paz han tenido que confinarse forzosamente al ETCR, esperando que el Gobierno nacional resuelva la tierra para la reubicación de esta comunidad, pero el gobierno ha incumplido ha incumplido con su compromiso de garantizar el acceso a la tierra”.

Comunicado del partido político Farc.

Según el medio de comunicación Revista Generación Paz, “hoy hay casi un centenar de excombatientes del ETCR Santa Lucía en Medellín y municipios de Antioquia y Colombia, por las amenazas que han recibido. Y unos 60 resisten aún en el ETCR, donde también se han refugiado campesinos y desplazados de otras zonas por amenazas de grupos armados.”

Luego del triple homicidio, el comandante de la Séptima División indicó que hasta la zona llegaron “unidades del Ejército, Policía, autoridades de gobierno, entes de control y organizaciones defensoras de Derechos Humanos para acompañar las labores de investigación que permitan esclarecer los hechos”.