¿Por qué cambiamos hoy de nombre?

Para nadie es un secreto que la humanidad está viviendo un momento épico. Y es que la llegada del Covid-19 lo puso todo patas arriba. De un momento a otro, el tapabocas, el lavarse las manos todo el tiempo, el distanciamiento social y tantas otras variables de protección, llegaron para quedarse, por ahora, en nuestras vidas.

No ha sido fácil. Ni lo será.

La muerte, los trabajos perdidos, las familias desintegradas y el confinamiento en nuestros hogares, entre otras cosas, ha hecho que ahora todo lo veamos de manera diferente. Pero no todo ha sido malo.

Por el contrario, han aparecido cosas bonitas de repente, así en medio del silencio y del casi apocalíptico momento que vivimos.

Una de ellas es la unión. Bella palabra. Unión para estar juntos, para acompañarnos, para reír, para llorar, para tirar adelante, para no aflojar.Y hoy, como no pudiera ser de otra manera, todos los medios de comunicación de nuestro país nos unimos en un solo nombre: COLOMBIA.

Nuestra portada de este domingo, 31 de mayo.

 Sí, así como lo lee. Todos unidos en torno al mismo propósito. La Asociación Colombiana de Medios de Información (AMI) lo hizo posible. Así que no se sorprenda si hoy ve todos los periódicos con el mismo nombre. Vale la pena.

En estos momentos cuando queremos clavar la cabeza y escondernos, solo nos queda levantarnos y unirnos todos en el mismo propósito. Para no dejarnos vencer por un virus que nunca veremos, pero que nos ha llevado a pensar no como personas sino como un país con un objetivo común.

Todavía falta camino por recorrer. Y mucho. Pero no podemos perder la visión. Siempre para adelante, siempre pensando en positivo y que lo peor ya pasó y que lo mejor está por venir.

Lo que hicimos hoy los periódicos y los medios de comunicación de Colombia, apoyados por grandes anunciantes y sus marcas, es un mensaje claro para todos. 

Nuestra contraportada de este domingo, 31 de mayo.

Hay que unirnos, hay que pensar en uno, pero también en el vecino, en el amigo, en el familiar que vive lejos, en la humanidad. 

Si yo me cuido, si cumplo los protocolos, me estoy ayudando a mí y a todo mi entorno. No se puede bajar la guardia. Ni un día, ni una hora, ni un minuto, ni un solo segundo. ¡Así está la cosa!

Al cabo de los meses, ojalá fueran días, cuando todo haya pasado, miraremos para atrás y, seguro, los recuerdos que llegarán serán positivos. De días duros y difíciles, pero de los que salimos fortalecidos como seres humanos y como sociedad.

Hoy, los invitamos a leer una edición espectacular que hicimos. Encontramos historias aquí y allá que muestran de lo que estamos hechos. De berraquera, de empuje, de ganas de salir adelante, de creatividad. Eso somos. Esperamos que la disfruten.