Por prostitución en El Lleras proponen zona de tolerancia

En zonas como el parque Lleras es muy evidente el tema de prostitución. Muchas mujeres y personas transgénero ofrecen sus servicios. El fenómeno se extiende a sectores de la calle 10 y el parque de El Poblado. /FOTOS: MANUEL SALDARRIAGA

“Estamos en una situación demasiada caótica”. Así, sin titubear, lo dice una persona que lleva trabajando en el Parque Lleras, a diario, durante más de 15 años.

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Y se refiere al problema que ha venido aquejando no solo este parque sino que ya se extiende a otras zonas de El Poblado… la prostitución. Tan compleja es la situación que hay voces de comerciantes de la zona que insisten en la propuesta de crear zonas de tolerancia en la zona para frenar el impulso de este fenómeno.

Todas las personas indagadas coinciden en un asunto particular, que anteriormente era visible en las noches y especialmente los fines de semana. Ahora, tras la pandemia y la llegada de migrantes, se han visto mujeres a plena luz del día ofreciendo sus servicios sexuales, no solo en el Lleras, sino en inmediaciones de la calle 10 y el parque de El Poblado.


Propuestas

Pero ya la Alcaldía de Medellín decretó el viernes pasado el toque de queda para menores de edad, en buena parte de la zona rosa de El Poblado, como una primera medida para contrarrestar el tema de prostitución infantil.

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Y es claro que a este fenómeno de la prostitución las autoridades atribuyen también delitos como el hurto e incluso muchos casos donde han muerto personas intoxicadas con sustancias psicotrópicas que los han llevado a la muerte.

Y esa es una razón de peso para proponer de nuevo la creación de una zona de tolerancia, con el fin de concentrar el ejercicio de la prostitución en un solo lugar, y no por diferentes sectores de El Poblado.

En eso coinciden tanto la corporación Provenza como Zona Rosa.

“La propuesta es que en Medellín se tenga la zona de tolerancia, para poder controlar este fenómeno, pero veo que en Medellín no avanzamos y es muy poco lo que las autoridades pueden hacer frente a un fenómeno que se tomó las calles. Uno ve que no avanzamos en esto, porque uno propone una zona de tolerancia va a pisar callos. Pero necesitamos es soluciones de fondo, la preocupación es que, si bien hay una voluntad de la Policía y de la Administración, es en verdad muy poco lo que se puede hacer, porque la prostitución no es ilegal”.

Precisó Luis Guillermo Orjuela, director ejecutivo de la Corporación Zona Rosa.

Pero Juanita Cobollo, directora de la Corporación Provenza, reitera que las autoridades sí tienen herramientas para controlar el fenómeno, pero como es tan desbordado es difícil para ellos copar todos los espacios.

“La solución de fondo es no patrocinar la prostitución, sabemos que hay sitios que lo permiten y de hecho hasta las contratan, entonces no ser permisivos con la prostitución y opino que se deben marcar zonas, como la calle roja y ahí es donde deben estar las prostitutas”.

Puntualizó.

Estigma, pero realidad

El tema no es nuevo, la prostitución es un fenómeno que abarca a todo Medellín, pero en esa zona de la ciudad ha cargado ya un estigma del que muchos ya están cansados.

Pero es difícil alejarse de él, cuando páginas de internet, especializadas para los viajeros, como tripadvisor.com, donde algunas opiniones de los usuarios exponen en su descripción del parque Lleras: “excelentes sitios, con oferta muy variada. Sin embargo, hay una gran cantidad de chicas ofreciendo sus “servicios” principalmente a extranjeros y turistas”, acompañando esa descripción con un título grande donde se lee “zona de tolerancia”.


Estrategias

Y los mismos comerciantes reconocen el serio problema y sin señalar a nadie aseguran que, incluso, hay quienes contratan mujeres para que acompañen a los clientes que van a los establecimientos para fomentarles el consumo en el interior de los establecimientos y así partir ganancias, pero ese asunto es como las brujas, nadie dice quién lo hace, pero saben que ahí está esa problemática y no es una cosa nueva, entonces ya no es ningún misterio que se hable de ello abiertamente.

Y por eso, desde corporaciones como Provenza han tomado una postura firme de erradicar la prostitución de los negocios de esta zona. “Nosotros tenemos un trabajo constante con la Administración municipal y la Policía y fuera de eso nosotros tenemos seguridad privada, con una empresa de vigilancia y lo que se trata en el sector es que nosotros no apoyamos el turismo sexual y somos reacios al turismo sexual. ¿Qué se hace? Se evita el ingreso, nos reservamos el derecho de admisión en los establecimientos, porque no queremos patrocinar la prostitución”, comenta Juanita Cobollo, a quien ya le ha tocado aguantar más de un insulto cuando se le niega el ingreso a alguna persona.

Por su parte, Luis Guillermo Orjuela, de Zona Rosa, asegura que junto con la Policía y las demás autoridades insisten planes de prevención y sensibilización contra este fenómeno, que aunque no es ilegal, sí puede traer consigo otras problemáticas.

“Lo que estamos viendo es que la prostitución se ha tomado todos los escenarios y no hay herramientas para combatirla, porque en Colombia la prostitución no es ilegal. Entonces no podemos hacer nada frente a un fenómeno que si bien no es delito, detrás de este se esconden delitos como el microtráfico, la escopolamina, la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes, la trata de personas y no estamos haciendo nada”.

Enfatizó.

Trabajo de autoridades

Y una cosa sí es clara, la Policía Metropolitana y otras autoridades civiles mantienen presencia en la zona y el cuadrante con los uniformados hacen rondas permanentes. Ya en Provenza se contrató vigilancia privada y eso ha ayudado a colaborar con la seguridad. Es más, en esta zona de Provenza, comprendida entre las carreras 32 a la 36 y entre las calles 7 a la 10, se llegó a un compromiso de carnetizar a los venteros informales, garantizando que ninguno de ellos tiene problemas con la ley, ni mucho menos vende sustancias estupefacientes.

Las autoridades hacen los recorridos por diferentes zonas de El Poblado, pero es claro que
ante la cantidad de gente a cuidar es muy difícil combatir todos los hechos de alteración al
orden público que se puedan presentar en esta zona de la ciudad. / FOTO: MANUEL SALDARRIAGA.

Pero el general Javier Josué Martín Gámez, comandante de la Policía Metropolitana, reiteró que zonas como el parque Lleras tiene la misma estrategia de seguridad de zonas como Plaza Botero, con “dispositivos especiales” en los que se busca la lucha contra delitos como hurto y tráfico de estupefacientes y fenómenos como la prostitución.

“Luchamos contra estos fenómenos, que no podemos satanizar, ni catalogarlos como delitos, porque no hay tales. Sí generan algunos problemas de convivencia y seguridad ciudadana, contemplados en la norma, pero tenemos las herramientas para contrarrestarlos. No se solucionan de la noche a la mañana pero en eso estamos comprometidos”.

Enfatizó el alto oficial.