Policía no tendrá que indemnizar a un agente que demandó por perjuicios durante un clásico Nacional vs. Medellin

Fue un clásico bastante tenso. /FOTO: RÓBINSON SÁENZ.

El partido se disputó el 12 de diciembre de 1999, con un Estadio Atanasio Girardot repleto de gente. Según la ficha publicada por El Colombiano, la asistencia fue de 50.142 personas.

Nacional y Medellín disputaban la vuelta de la llave que definiría el clasificado a la final anual contra América de Cali. Por el lado de los verdes estaban, entre otros, Milton Patiño, Samuel Vanegas, Néider Morantes y León Darío Muñoz. Entre los representantes de los rojos figuraban Julián Viáfara, Roberto Carlos Cortés, Andrés Orozco, David Montoya e Iván René Valenciano. ¡Qué bandas! La ida había quedado 0-0 y la vuelta fue 1-0 a favor del Rey de Copas.

Y en medio de semejante espectáculo se había dispuesto un fuerte operativo policial para garantizar la seguridad de espectadores y deportistas. Carlos Alberto Murillo Portela y Antonio Alvarado Angarita eran 2 de los agentes que tenían esa responsabilidad, pero se habrían dejado ganar por el deseo de ver el cotejo y al parecer terminaron evadiéndose.

La capitán Liliana Ramírez Tabima pasó revista a los diferentes palcos ubicados en el Estadio Atanasio Girardot y encontró a los agentes de policía Carlos Alberto Murillo Portela Guimar y Antonio Alvarado Angarita sentados y distraídos por el desarrollo del partido. La capitán Ramírez preguntó al oficial comandante de los agentes en mención, sobre la misión que estos se encontrarían desarrollando, y le fue comunicado que desde hace una hora y media los policiales estaban evadidos. La capitán Ramírez Tabina denunció a los agentes de policía ante el juez de reparto de Instrucción Penal Militar, Policía Metropolitana de Valle de Aburrá, querella que originó la apertura de investigación por el presunto delito de abandono del puesto.

Párrafo del fallo del Consejo de Estado.

Contra ellos comenzó un proceso disciplinario en la Policía y una investigación en la justicia penal militar por el delito de abandono del puesto. Y el 29 de septiembre de 2003 la Fiscalía 143 Penal Militar declaró la cesación de procedimiento a favor de los uniformados.

Con gol de Wílmer Ortegón, Nacional ganó el partido 1-0 y se clasificó a la final, en la que obtendría su séptima estrella enfrentando a América. En la imagen celebra el volante Néider Morantes. /FOTO: RÓBINSON SÁENZ.

La decisión fue confirmada 2 años después y en el 2007 el agente Murillo Portela demandó al Estado, al Ministerio de Defensa y a la Policía porque supuestamente durante los 6 años que tardó el proceso judicial en las diferentes instancias, no pudo acceder a cursos de ascenso y, por ende, su escala salarial se vio afectada. La pretensión de indemnización era de 137 millones de pesos por los perjuicios padecidos como consecuencia de este proceso penal.

Pero ahí no paró la historia, que se extendió hasta esta semana. La Policía apeló y en 2013 el Tribunal Administrativo de Antioquia negó las pretensiones del demandante, por considerar que el accionante había dejado de cumplir varios requisitos en materia probatoria, incluso el acreditar el daño que ameritara el pago de la reparación.

Y el proceso pasó a otra instancia ante el Consejo de Estado, que falló recientemente a favor de la Policía. En un comunicado de prensa, la entidad indicó que “absolvió a la Policía Nacional de tener que reparar a un agente que fue juzgado porque supuestamente se evadió durante la final del torneo finalización del fútbol colombiano de 1999, que disputaron el Atlético Nacional y el Independiente Medellín, sin que se pudiera comprobar que el uniformado fue responsable del delito. El agente y otro de sus compañeros fueron investigados a raíz de una denuncia que interpuso una capitán de la Policía Metropolitana de Medellín, responsable del operativo de seguridad ese día en el estadio Atanasio Girardot de la capital antioqueña.

“Según su queja, los agentes fueron sorprendidos presenciando el juego, distraídos de las funciones que les fueron asignadas, y habían sido reportados como evadidos durante una hora y media”.

Luego de que el demandante interpusiera un recurso de apelación, el Consejo de Estado dejó en firme el fallo del Tribunal. Sostuvo que la Policía no está en el deber de reparar al agente, pues no está acreditado que el haber sido investigado durante 6 años le hubiera generado la pérdida de oportunidad de ascender dentro de la Policía.

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Sostuvo que, en su condición de agente de Policía, no podía aspirar a obtener un ascenso. Para ello, dice el fallo, tendría que haberse inscrito en el concurso para acceder al nivel ejecutivo y pasar los exámenes y pruebas necesarias para obtener el ascenso. Dado que el demandante no probó haber estado en ninguna de esas circunstancias, su aspiración frustrada no está demostrada, lo que conduce a afirmar que no se acreditó la pérdida de oportunidad que lo hiciera acreedor a reparación por dicho daño.