La adicción al celular es igual que a cualquier droga

Con el pasar de los años, las utilidades, redes sociales, aplicaciones y diferentes herramientas han generado adicciones al celular entre los usuarios, situación que preocupa a los sicólogos, sociólogos, psiquiatras e investigadores.

Este tipo de adicción generan problemas mentales, físicos y sociales, especialmente en niños y adolescentes, pero lo que más preocupa es que Google y Facebook manipulan la mente del consumidor, tal como lo relata el documental ‘El dilema de las redes sociales’, que está disponible en Netflix.

“Puede producir, en personas vulnerables, un síndrome clínico similar al de las adicciones químicas y podría complicarse en quienes lo padecen y presentar problemas físicos, psicológicos y sociales”, según el psiquiatra español Antonio Terán Prieto, en un estudio sobre las Ciberadicciones.

Esto se debe a que las notificaciones en el celular y el afán de estar actualizado todo el tiempo, han generado que cada vez hayan más personas adictas a los dispositivos móviles.

“Agravar los síntomas de la depresión, ansiedad, el estrés y generar en una persona la convicción de que siempre debe estar conectada y crear así una adicción a las redes sociales y a los mensajes de texto, lo que puede contribuir al conflicto o al aislamiento de la familia o de la pareja”, argumentó la doctora Mónica Arango, psicóloga licenciada por los estados de Nueva York y California.

Esta adicción puede generar problemas de concentración, alteraciones del sueño, insomnio, pulverizar la paz interior y hasta afectar la autoestima de una persona, cuando no recibe lo que espera al compartir algo en redes sociales.

“Las alteraciones más frecuentes van orientadas a cuadros de ansiedad y depresión siendo los jóvenes, niños niñas y adolescentes los más afectados, aunque pueden presentarse a cualquier edad”.

Doctor Cesar Humberto Torres González, médico psiquiatra especialista en Pedagogía para la Educación Superior.

“También conduce a ciertos problemas relacionados con el control de impulsos. Las personas pueden empezar a creer que sus amigos, conexiones o seguidores virtuales son más importantes que las relaciones en sus vidas reales”, afirma la Dra. Arango.

Igualmente “a que las personas abandonen aspectos reales e importantes de sus vidas como hobbies o intereses relacionados a conexiones reales con las demás personas y al uso de pornografía virtual en reemplazo de una sana sexualidad o a compras o a apuestas compulsivas”.

Catalina Puentes.