Jota, el jefe bacano

Jhon Jairo tiene 54 años, nació en Medellín y vive en el barrio El Poblado /FOTO: MANUEL SALDARRIAGA.

Pocas personas pueden contar que han pasado directamente de ser auxiliares a gerentes. La de John Jairo Restrepo es una de esas historias en la que gracias a su disciplina y, sobre todo, las ganas permanentes por aprender, es que se ha ganado el aprecio y el respeto de todos sus compañeros y de los directivos que confiaron en él.

Jota, como lo conocen todos en Ferragro, lleva 31 años en esta compañía que se especializa en la comercialización de productos agro-ferreteros y tecnológicos para el campo.

Ingresó a la empresa en 1989 como auxiliar contable, cuando esta apenas tenía cuatro meses de ser constituida, por eso Jota es casi parte de su inventario.

“¿Vos sos capaz?”

La pregunta se la hizo el propietario de la empresa, César Augusto González, “el doctor González”, como le dice Jota. La persona que se desempeñaba como gerente administrativa y financiera había cometido un error que le costó el puesto.

La mirada del dueño se enfocó en Jota: “¿vos sos capaz de hacer ese puesto?”, le preguntó. “Sí, claro”, dijo este.

/FOTO: MANUEL SALDARRIAGA.

Así, Jota pasó en un día de ser auxiliar contable a convertirse en el nuevo gerente administrativo y financiero, y mal no le fue, pues ya son 15 años en esa función.

“Yo era muy inquieto, me gustaba aprender de todos los puestos”, señala Jota. Esa experiencia fue nutriendo una relación muy estrecha con el “doctor González”, en la que además de ser su jefe se volvió su amigo, con la confianza de encargarle una posición clave en la empresa, y luego, con los años, de entregarle una participación accionaria en la compañía, como reconocimiento a su labor.

Jota es contador público de la Universidad de Medellín y además, con el apoyo de la empresa, se especializó en gerencia financiera en la UPB. Antes de ingresar a Ferraro había cursado una técnica de auxiliar contable en el Cesde.

“Han sido muchas las emociones que he vivido en esta empresa, cosas que nunca imaginé alcanzar”.

John Jairo Restrepo

“Nunca esperé tanto”

Jota se considera un jefe “bacano”, que le mete el corazón a todo, incluso más del que algunos podrían esperar de un gerente de su rango.
“Nivelo la parte del corazón con la exigencia, me gusta hablar, escuchar, decir las cosas sin tratar mal a los empleados”, comenta.

Al “doctor González” y a Ferragro tiene mucho que agradecerles. “La vida me ha cambiado en lo personal, lo familiar y lo económico. Han sido cosas increíbles y nunca esperadas de un empleado”.

La empresa le pagó parte de su carrera en la Universidad de Medellín, incluso cuando se graduó le hicieron una fiesta en el Club Campestre. También tuvo la fortuna de que le dieran el apoyo para tener dos carros, el primero fue un Mazda 323 en 1997 que recuerda con cariño.

También le ayudaron a pagar parte de la cuota inicial del apartamento en el que vive solo en El Poblado, y hace unos cuatro años se ganó un viaje a Italia y España. Incluso su hermano Julio César también se ha visto favorecido por Ferragro y hoy hace parte de la compañía prestando servicios de conducción con un camión que por su trabajo pudo adquirir luego.

Un hombre juicioso

John Jairo es un tipo serio y responsable. Se considera como un hombre juicioso, que no le gusta beber ni trasnochar, en cambio privilegia el ejercicio, ir al gimnasio, salir a comer, ir a cine o pasear.

En Ferragro ha vivido momentos memorables pero también le han tocado años difíciles como el actual, por eso siempre ha intentado entregar su mejor aporte, poniendo presente su honradez por delante de cualquier cosa. “Aquí he podido alcanzar lo que yo nunca imaginé”, cierra Jota.