Jaime Ríos, el profesional entregado, amante del fútbol, el amigo y el sonriente que se adelantó en tiempos de Covid

Jaime Andrés Ríos, Camarógrafo fallecido por Covid-19. / FOTO: CORTESÍA.

Ya han pasado casi 6 meses desde que la pandemia del coronavirus tocó a Colombia, que ya cuenta con un registro de 886.179 contagios, 777.658 recuperados y 27.331 fallecidos; cifras de un virus que para muchos se convirtieron en paisaje o ignoran, pero que siguen poniendo en riesgo vidas y nos sigue quitando a nuestros seres queridos.

Y mientras algunos siguen pensando que el Covid-19 es un cuento, compañeros, amigos y familias como la de Jaime Andrés Ríos Gómez hoy sienten la ausencia prematura de la vida y alma de un hombre de 38 años que hasta sus últimos días siempre dio lo mejor de sí para su familia y sus amigos.

Jaime fue uno de los miles de colombianos que han contraído el coronavirus; muchos dirán que un ‘afortunado’ por se diagnosticado como asintomático, pero no que este virus está dejando claro es que puede complicarse en cualquier momento, pues culminando su período de aislamiento falleció.

Si usted no lo conoció y solo se vino a enterar de él por medio de los medios de comunicación que difundieron su fallecimiento, seguramente sí compartió con él en alguno de los cientos de partidos del Fútbol Profesional Colombiano que Jaime se gozó a través de su cámara para transmitirle todas las emociones por medio de la televisión.

Compañero, maestro y amigo

/ FOTO: FACEBOOK.

Aunque para muchos el tiempo de confinamiento y pandemia ha sido perverso, a otros nos ha enseñado, a veces con lágrimas, que aunque estemos aislados no hay que abandonarnos, decirle a las personas lo mucho que las amamos y admiramos por todo lo que hacen.

Tal vez eso fue lo que a muchos amigos y compañeros de Jaime les faltó por decir, agradecerle sus enseñanzas y consejos, lo impecable y profesional que fue siempre su trabajo, y la alegría que les trajo a sus vidas compartir con él.

Uno de su colegas de Telecinco, Hernán Arboleda, bautizado por Jaime como Tío Cacreco, fue compañero y amigo de mil batallas y le dejó un mensaje: “Jimmy, qué vacío tan grande. No puedo describir el dolor que me embarga y que tengo en mi corazón. Fueron muchos años de compartir y doy gracias a la vida por permitirme conocer un ser tan maravilloso como vos.

Con esta galería Hernán recordó algunos de los muchos momentos que vivió con Jimmy. / FOTO: CORTESÍA HERNÁN ARBOLEDA.

“Tantos años de luchas, sonrisas, ires y venires. Me quedo con esta sonrisa, esta que siempre te caracterizó. No te vas, Jaime, te quedas acá en el corazón de tus parceros, de los que te quisimos de verdad. Siempre llevaré orgulloso la chapa que me dejaste. Pronto nos veremos pa que sigamos halando foco como siempre lo hicimos. Te quiero mucho, parcero. Te voy a extrañar”.

Este fue el homenaje que sus colegas de producción y transmisión de Win Sports le rindieron a Jaime en el Polideportivo Sur de Envigado. / FOTO: CORTESÍA HERNÁN ARBOLEDA.
 

Deja un vació muy hondo

Ya fuera en con Telecinco, con Caracol o con Win Sports, Jaime fue un hombre impecable como trabajador, compañero y amigo. Así lo recuerda el periodista deportivo y presentador Mauricio Agudelo:

“Tuve la gran oportunidad de trabajar con Jaime, a quien toda la vida conocí y cariñosamente le dije Jimmy durante los 4 años que llevo vinculado a Win Sports. Son varias las sensaciones e imágenes que me quedan de él. Lo primero es su profesionalismo; una persona muy entregada y conocedora de todos los secretos de una cámara. Era muy amigo de la investigación, de leer y actualizarse.

Lo segundo es que era un ser humano muy amable, atento y siempre con una sonrisa. Además, siempre disfrutaba del fútbol y lo vivía con mucha pasión e intensidad, creo que ese era un valor agregado que él tenía. Cuando él cogía una cámara sabía lo que estaba haciendo y lo que estaba viendo, por eso entregaba tan buenas imágenes”.

/ FOTO: FACEBOOK JAIME ANDRÉS RÍOS – WILO VALENCIA.

“Siempre lo veré como un hombre muy atento, con ganas de superarse día a día, con objetivos a nivel internacional, su sueño era poder llegar a transmitir la liga española. Se nos va un gran ser humano y una persona que deja un gran legado en el manejo de cámara… Todo los seres humanos somos irreemplazables, pero él va a ser difícil de reemplazar. Deja un vacío muy hondo”.

Mauricio Agudelo, periodista y presentador.

La familia era lo primero

/ FOTO: CORTESÍA.

Según Juan Esteban Palacios, uno de sus primos, de Jaime siempre recordará la sonrisa “con ojos de lente y corazón de cámara. Tu pasión por grabar, por mirar todo desde la óptica de la fotografía y la filmación, nunca disminuía. Fuiste un ser humano maravilloso, de una humildad avasallante, de un carisma irradiante, verdolaga, rockero y analítico. Te quiero recordar así, sonriendo. Primo, este maldito virus te llevó, quizás en el otro plano en el que te encuentres ahora, ya tu padre te está recibiendo. Se reencuentran nuevamente y se abrazan”.

/ FOTO: CORTESÍA JUAN ESTEBAN PALACIOS.

Pero a la hora de hablar del inmenso amor y valor familiar de Jaime, la tía Alba Gómez nos entregó sus palabras toda la admiración por su sobrino:

“Hace poco terminamos de hacer la novena por Meet y cada uno de los familiares que participamos dijo algo de Jaime y todos coincidimos en que siempre vivió para el bienestar de su familia, trabajo e hizo muchos sacrificios para que su mamá y su hermana estuvieran bien. Él estaba muy ilusionado porque ahora en octubre viajaría a España para reunirse con ellas. Uno de los tíos comentó que Jaime no era visto como un hijo, sino como un padre para la familia, porque él asumió ese rol de papá”, nos compartió Alba.

Siempre estaba dispuesto para ayudar, para apoyar a alguien, y para la tía Ángela fue su ángel, pues antes de comenzar a cumplir con las restricciones y medidas de cuarentena, él fue quien la acompañó a través del teléfono y la ayudo a volver de Turquía a Colombia para estar con su familia.

Para la familia, en Medellín, “ha sido muy duro en medio del distanciamiento… la mamá tan lejos… Y con esta actualidad no lo podíamos acompañar como quisiéramos. Como el vivía solo, entonces se siente que se hubiera podido acompañar más, pero fue imposible. Para él fueron muy duros estos últimos días de soledad sin su mamá y su hermana, pero su ilusión siempre fue que se acercaba el día para ir a España para tener un cambio de vida”.

“El siempre tuvo un espíritu de colaboración y de pensar en los demás, el vivió para los demás, por eso nos deja este vacío tan grande”.

Alba Gómez, tía de Jaime.