Iba a robar al repartidor de arepas y la comunidad por poco lo mata

Este es el sospechoso cuando la Policía lo capturó. Al lado se ve la baldosa de mármol con la que lo golpearon. /FOTO: CORTESÍA.

Con una baldosa de mármol, ladrillos, patadas y puños algunos habitantes del barrio Rosales, en Belén, golpearon a un hombre que presuntamente iba a atracar a un comerciante de arepas, que recorría la zona.

El sospechoso utilizó un arma de fogueo para amedrentar a su víctima, que habría opuesto resistencia, forcejeó con él y logró despojarlo del arma. La comunidad se percató de lo que estaba sucediendo y se abalanzó contra el señalado delincuente.

“Como a las 9:00 de la mañana sonaron unas detonaciones, pero eran de un arma de fogueo, eso dijo la Policía. La gente gritó: ‘Llamen a la Policía’. Un vecino cogió una tabla de mármol y golpeó al ladrón”, narró una mujer.

“Estaban atracando al señor de las arepas, que no se dejó, y me imagino que por eso él hizo los tiros. Le pegó un cachazo en la cabeza al señor de las arepas, que es un señor de edad, y le abrió la cabeza”.

Los habitantes aseguraron que desde una terraza le tiraron ladrillos y que uno de los residentes lo sometió en el piso, aprisionándolo con la rodilla. Además usaron una cuerda para maniatarlo.

37 años tiene el hombre capturado.

“El man era tratándose de volar, pero lo cogieron como entre 4 hombres. Un vecino lo estaba ahogando y le empezamos a gritar: ‘Sóltalo, sóltalo’. El man ya abrió los ojos y decía: ‘Mi mamá, mi mamá’; ahí sí pensaba en la mamá”, agregó la fuente.

Minutos después llegaron algunos policías que procedieron a capturarlo y a trasladarlo a un centro asistencial porque los golpes le produjeron heridas abiertas en la cabeza.

El mayor Óscar Chaparro, comandante del distrito 5 suroriental de Medellín, indicó que “la víctima tiene 60 años de edad y le iban a robar el producido del día. Al señor y al capturado, que no tiene antecedentes, tuvimos que llevarlos a la Unidad Intermedia de Belén”.

Las autoridades hicieron un llamado para evitar la justicia por mano propia y acudir a las autoridades competentes. Recuerde que actuar de esta manera puede exponer a las personas a una judicialización por los delitos de lesiones personales, tentativa de homicidio y, en el peor de los casos, homicidio.

Este es el momento en el que la Policía traslada al sospechoso a un centro asistencial.