EN FOTOS Y VIDEO: En las narices de los policías nativos de Popayán derribaron la estatua del fundador de la ciudad

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Hace algunos días los habitantes de Medellín reprocharon el accionar de las personas que protestaron el pasado 14 de septiembre y generaron, además de desmanes, afectaciones materiales y daños el Monumento del los Héroes (Parque de Bicentenario), donde realizaron una fogata y cometieron 39 acciones grafitarias. En los mismos hechos resultó  agredido un empleado de la Personería.

EN FOTOS Y VIDEOS: Hasta un funcionario de la Personería fue agredido en una nueva jornada de protestas en Medellín.

Pues ahora una movilización de los pueblos indígenas terminó ayer, miércoles, 16 de septiembre, con el derribamiento de la estatua de Sebastián de Belalcázar, el fundador de la ciudad de Popayán (13 de enero de 1537),  y otras ciudades colombianas.

Este acto fue considerado un choque cultural en medio de la ola de protestas que se registran en el país, tras el asesinato del abogado Javier Ordóñez a manos de 2 policías y otras 14 personas en las protestas. También por el asesinato de líderes sociales en el país.

“Ese muñeco es una afrenta para nuestro pueblo, masacrados por los conquistadores”, comentaban los nativos, que protagonizaron el polémico acto que hoy tiene divida a una ciudad, habitada por blancos, negros, indígenas, mestizos.

Por eso cuando la movilización llegó a este punto del centro histórico, varios nativos misak, pijao y nasas subieron el tradicional Morro de Tulcán para acorralar a 5 policías carabineros, intimidarlos con palos y machetes para después tumbar el monumento, como si se tratara de una cuenta pendiente de la historia.

“Era un montón, no pudimos hacer mucha cosa porque nos atacaron con arma blanca”, comentaban los policías mientras acordonaban el sitio para que las autoridades competentes hicieran el registró de cómo quedó la figura del conquistador.

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Polos opuestos

Los vecinos de los barrios aledaños, muchos de ellos descendientes de españoles, no podían creer semejante situación, considerada por ellos como una falta de respeto a la historia de Popayán.

Sin embargo, en los rostros de los nativos, protagonistas de este capítulo de la historia, se veía el odio que siente aún por los duros momentos que vivieron sus antepasados cuando los españoles llegaron a conquistar estas tierras.

“El Morro de Tulcán fue un cementerio precolombino que existió 500 años antes de la llegada de los españoles. Era un templo sagrado donde se adoraban los dioses, el sol, la luna, las estrellas, la lluvia”, cuenta el portal comarcadigital.com, en un trabajo donde expone cómo fue un error ubicar la estatua de Sebastián de Belalcázar en un sitio sagrado para los pueblos originarios.

Por eso, y en esa otra mirada que dan los historiadores, serían los nativos pubenenses los que construyeron el Morro de Tulcán como un espacio religioso y sagrado para ellos en medio de esa ardua lucha que dieron contra los ejércitos de Sebastián de Belalcázar por defender lo que se considera el Valle de Pubenza, es decir, el lugar donde está edificada la ciudad.

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Entonces, este acto era como un ajuste de cuentas por esa otra historia que rodea este lugar,  un escenario turístico de la ciudad.

Luego de tumbar la estatua, los nativos continuaron su movilización por la ciudad, arribando a un parque donde gritaron a viva voz: “Cayó el Conquistador”, mientras eran rodeado por centenares de Policías.

Ahora, y luego de esta jornada de protesta, los indígenas instaron al presidente de los colombianos, Iván Duque, a que llegue a La María, Piendamó, para entablar lo que ellos consideran un diálogo para la implementación del proceso de paz, como formar la violencia que se registra en las regiones.

Volverá a su lugar

Juan Carlos López, alcalde de Popayán. / FOTO: COLPRENSA.

Juan Carlos López, alcalde de Popayán, se refirió en la mañana de este jueves al derribo de la estatua. Lamentó el suceso y resaltó que desde la administración municipal se ha brindado apoyo a la protesta social pacífica e, incluso, se acompañó a la movilización de este miércoles de los misak. Su propósito, afirmó, es volver a instalar la estatua en el lugar donde se encontraba.

“Mi misión es proteger los bienes públicos y esa estatua hace parte de los bienes del Municipio. Lógicamente tenemos que recuperar esa estatua, nuestra intención es volverla a instalar en el morro”.

Alcalde de Popayán, en entrevista con Caracol Radio.

“Necesitamos reconciliación, trabajar juntos, entender que somos distintas culturas las que convivimos en el Cauca. Aquí no solo hay indígenas, mestizos y afro, aquí vivimos centenares de miles de personas”, añadió.

Con información de Colprensa.