El swinger es más paisa de lo que cree

/FOTO: SHUTTERSTOCK.

“Somos pareja swinger de Medellín. Ella bisexual, 25 años. Él hetero, 30 años”. Con ese anuncio en su cuenta de Instagram @parejamedellínsw2 y 3 fotografías, estos 2 paisas buscan personas para lograr intercambios swinger.

“Un día vimos que había varias cuentas de parejas para intercambiar sexo y decidimos hacer lo mismo. Nos ha ido muy bien, el perfil lo tenemos hace menos de un año y hemos hecho intercambios con 5 parejas y unas 6 mujeres solas, todos de Medellín”, nos contó el hombre que para hablar con nosotros pidió que le cambiáramos su nombre, así que le diremos Carlos.

Y es que eso de intercambiar a la pareja que se conoce como swinger no es para nada ajeno a nuestra ciudad, pues como le parece que en Medellín hay 8 establecimientos para vivir este placer sexual. El más antiguo de ellos se llama Open Mind Swinger. Este club lleva 16 años, siempre con la misma temática de hacer trueque de parejas.

En este club swinger hay jacuzzis para que las personas interactúen y tengan sexo. /FOTO: CORTESÍA OPEN MIND.

“Cuando nosotros empezamos con esto no existía internet ni las redes sociales. Todo se hacía por una revista de contacto. Entonces si usted quería intercambiar pareja se inscribía ahí y esperaba a que lo llamaran. Ahora es mucho más fácil porque en la ciudad hay 8 bares swinger, los cuales manejan clandestinidad porque a la gente que frecuenta esto le gusta eso. Lo bueno de nosotros es que solo atendemos parejas, no prepagos ni hombres solos, entonces con eso creamos mayor confianza con los clientes”, nos expresó Claudia María Villa Pérez, administradora del sitio.

Para Carlos y su pareja, quienes conocen 5 lugares swinger, Open Mind es el mejor sitio, pues allí “somos una familia, una comunidad que se reúne en ese lugar sin miedo al qué dirán. El ambiente es una delicia: bailamos, tenemos sexo, hacemos karaoke, juegos, mejor dicho, es una nota porque podemos estar en toalla o desnudos”.

“Cada vez llega más gente nueva”

16 años en el mercado les da a los dueños de Open Mind para hablar del tema. Según estos alcahuetes del placer, ellos en este sitio no son solo cómplices sino que se denominan como una “comunidad swinger” en Medellín, de unas 90 personas, los cuales son muy buenos amigos. Pero a los propietarios lo que los sorprende es que “cada vez llega más gente nueva. Cuando tenemos más asistencia es con la noche de primíparos, que la hacemos cada mes y del 100 % de esa noche el 99 % es nuevo y viene en busca de su experiencia swinger y la hacen. Un aproximado en el mes podría ser de 1000 parejas”, aseguró Claudia. Como lee, en nuestra tierrita le jalan bastante a intercambiar la pareja, pues si a este lugar mensualmente van en promedio 1000 parejas (33 por día) imagínese cuánto más suma con los otros 7 sitios.

Y es que para los que disfrutan de esto, “lo rico de un bar, es que allá está todo y no te tienes que preocuparte por manchar sábanas en tu casa, el desorden porque son 4 o más personas teniendo sexo. 2 veces al mes voy actualmente con mi pareja. Antes sí íbamos cada 8 días, lo dejamos de hacer tan seguido no porque no queramos, sino porque mi novia tiene un trabajo que no le deja mucho tiempo libre”, nos dijo Carlos.

En Internet consigue de todo para el swinger

Todo en la vida evoluciona y el mundo swinger no se quedó atrás, sino vea como con redes sociales ya se levantan las parejas. “Cuando tenía 20 años hice mi primer intercambio sexual, me quedó gustando así que comencé a buscar en internet información y ahí encontré de todo porque es muy importante estar bien informado y saber cómo se hace este juego. Al tiempo me atreví a ir a los sitios y allá te perfeccionas más”, nos expresó nuestro protagonista, quien ajustó 10 años en las mieles del swinger.

“Empezamos tocándonos los codos”

Por lo general en todos los bares swinger tienen 2 pisos. En el primero puedes estar con ropa y bailando, pero si vas al segundo debes ir desnudo o con toalla.

“A estos lugares no podemos entrar celular, pero sí látigos, esposas, azotes, vibradores o cualquier juguete. Lo mejor es cuando la gente empieza a tener sexo. Hay habitaciones con camas muy grandes porque muchas veces puede haber hasta 10 personas mezclándose. Una clave es que si cierras la puerta es porque no quieres que entre nadie, pero si dejas abierto uno puede entrar y participar siempre y cuando haya consenso. Nadie va a llegar de una a metértelo y ya, no, esto es un proceso, incluso uno primero toca un codo y si a la otra persona le gustó ahí te puedes unir”, contó el paisa.

Para muchos ir a una fiesta swinger se queda solo en una fantasía, pero, como lee, otros sí le jalan a intercambiar a la pareja. En todo caso si este es su deseo asegúrese que sean las ganas, aunque de manera responsable, y no el compromiso con su cónyuge lo que le haga vivir la experiencia.

Lo que dijo la experta

Eliana Mejía Betancur, psicóloga y sexóloga.

¿Swinger en Colombia?

“Todo esto ha ido teniendo mucho boom últimamente sobre todo con la gente más joven, aunque obviamente esto se conoce hace mucho tiempo. Considero que desde los años 60 empezó toda esta corriente de los intercambios sexuales. Ahora la gente quiere tener relaciones con ambos géneros, no tener compromisos, 2 parejas al mismo tiempo, ir a sitios swinger, hacer orgías, entre otras. Eso se está haciendo muy del común, pero la mentalidad de las personas aún se ciñe mucho a las costumbres y creencias religiosas, por eso, si alguien quiere hacer esto tiene que tener en cuenta qué es lo que quiere, la práctica que le quiere dar y cuál es el propósito al hacerlo”.

¿Cuándo hacerlo?

“Si la persona es de mente abierta y quiere explorar esa parte de la sexualidad puede ser provechoso y le puede dar experiencias y aprendizajes. Esto se debe hacer porque se quiera experimentar y se sienta el deseo, de lo contrario no. Pero si lo hace solo por complacer a su pareja o porque siente presión social y que no lo van a aceptar ahí está el problema. He tenido pacientes que le proponen intercambio swinger a las esposas, lo hacen y luego no soportan la situación. Por eso, es importante estar 100 % seguros”.

¿Es común recibir personas que quieran hablar de este tema?

“Lo hacen más desde la fantasía, pero pocos lo ponen en práctica porque la gente le hace mucho caso al sistema de creencias y a las normas de la sociedad en la que vivimos. Muchos me buscan porque lo hacen, se sienten mal y no tienen a quién contarle. Este año he atendido unos 6 casos de dúos que quieren satisfacer sus necesidades sexuales con diferentes personas”.

¿Seguir o parar los instintos sexuales?

“Una cosa es la fantasía y otra la realidad. Si la fantasía es muy excitante, pero cuando la llevas a cabo resulta que no fue lo que querías es mejor alejarse y no arriesgarse a formar un caos. Pero si sientes que tu mente está en esa honda y lo ves como algo natural y los 2 quieren, disfrútenlo”.