De la aglomeración a la desolación

/FOTO: JUAN ANTONIO SÁNCHEZ.

Juan Antonio Sánchez O.

El 24 de marzo, el día que comenzó el aislamiento preventivo obligatorio decretado por el Gobierno nacional, para evitar la propagación del coronavirus, la Terminal de Transporte del Norte de Medellín se convirtió en un hervidero de personas que buscaban salir de la ciudad y poder pasar este tiempo de cuarentena al lado de sus familias.

Hoy, un mes después, la terminal luce totalmente sola, apenas se ven los vigilantes que hacen rondas continuas para prestar seguridad. Atrás quedaron los gritos, las aglomeraciones y las carreras de los pasajeros, máxime cuando en pleno aislamiento se dio la Semana Santa, uno de los picos más altos de viajeros que entran y salen de la ciudad.

Se estima que durante estos 34 días que lleva el aislamiento se han dejado de movilizar cerca de 400.000 personas, con perdidas incalculables para transportadores y todos los negocios que se desarrollan en la terminal.

Hoy le traemos un reportaje gráfico que evidencia este drástico cambio del paisaje en la terminal.

El 24 de marzo muchas personas esperaban algún medio de transporte para poder viajar. FOTOS: JUAN ANTONIO SÁNCHEZ.
Así luce por estos días la entrada a la Terminal de Transporte del Norte.
Los vigilantes son los únicos que permanecen las 24 horas dentro de la terminal.