Botellita, cabecilla de sicarios de el Mesa, cayó por concierto para delinquir, pero en la cárcel lo espera una condena que tiene pendiente

Alias 'Botellita' al momento de su captura /FOTO: TOMADA DE VIDEO - CORTESÍA GUARDIANES ANTIOQUIA

En la mañana de este viernes las autoridades llegaron hasta un apartamento ubicado en Bello y, mediante una orden de registro y allanamiento, dieron captura a  Carlos Augusto Hernández Gutiérrez, alias Botellita, cabecilla de la banda el Mesa.

Hernández Gutiérrez, quien se encuentra en el cartel de los más buscados de Bello, es señalado como el coordinador de sicarios de esta banda, que desde inicios de 2019 hasta hace pocas semanas sostuvo una disputa a sangre y fuego contra la banda Pachelly.

Esta foto de alias Botellita está en el cartel de los más buscados de Bello. /FOTO: CORTESÍA.

Se supo que Botellita es hijo de alias Botella, un viejo cabecilla del Mesa que fue asesinado a finales de los años 90, por lo que no solo heredó el apodo, si no también presuntamente algunos de los negocios.

Daniela Ortega, secretaria de Seguridad y Convivencia ciudadana de Bello, contó que este hombre tenía orden de captura vigente y más de 21 años de trayectoria criminal.

“Dinamizaría el tráfico de estupefacientes y la confrontación con el grupo delincuencial el Mesa”, dijo al tiempo que aseguró que esta captura se dio gracias al programa de recompensas.

Con la captura de alias Botellita solo faltaría por caer Mellizo para completar el cartel de los más buscados. Carlos Augusto Hernández, según investigaciones, sería hombre de confianza de alias el Montañero, capturado, y el Diablo.

La investigación contra este hombre la lidera la Fiscalía 71 Especializada Bacrim, que le imputará cargos por el delito de concierto para delinquir agravado, en calidad de cabecilla.

Hernández Gutiérrez fue condenado a 15 años de prisión el 7 de mayo de 2018 por el Juzgado 23 Penal del Circuito de Medellín, por el delito de homicidio. Lo procesaron en calidad de ausente, por lo que deberá empezar a cumplir esa sentencia y afrontar el nuevo proceso por concierto para delinquir.