Andar de parranda por esta época lo podría meter en problemas con la justicia; durante la pandemia han capturado a 136 personas

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El pasado 25 de mayo, uniformados de la Policía Nacional capturaron a 7 hombres y 2 mujeres en el barrio Boston porque se encontraban violando el aislamiento preventivo.

Estaban en vía pública, literalmente, de parranda. Las personas, con edades entre los 22 y los 28 años de edad, se encontraban aglomerados en la calle, consumiendo bebidas embriagantes y sin tapabocas, violando las medidas de aislamiento, de autoprotección y bioseguridad.

Todos fueron detenidos por el delito contemplado en el artículo 368 del Código Penal, que dice: “El que viole medida sanitaria adoptada por la autoridad competente para impedir la introducción o propagación de una epidemia, incurrirá en prisión de 4 a 8 años”.

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Este es tan solo uno de los casos atenidos por la Policía Nacional de rumbas clandestinas con personas capturadas. Entre el 25 de marzo de 2020, fecha en la que inició la medida de aislamiento preventivo decretado por el Gobierno nacional, al 1.° de junio, en el Valle de Aburrá fueron capturadas 136 personas por estar de parranda.

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De esas detenciones, 46 ocurrieron los viernes, 39 los lunes y 21 los sábados. El día que mayor número de capturas ocurrió el 18 de mayo, con 24.

Pero tenga en cuenta que no siempre por estar ingiriendo bebidas embriagantes y escuchando música será capturado. De acuerdo con lo explicado por el comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, brigadier general Eliécer Camacho Jiménez, si hay un grupo de unas 5 personas consumiendo licor y escuchando música a un volumen moderado, el evento será intervenido por la Policía y los uniformados sancionarán a los presentes con un comparendo, pero si hay una mayor cantidad de personas aglomeradas, la música perturba a los vecinos y hasta están consumiendo estupefacientes, serán capturados.

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No todos serán judicializados, precisamente para evitar que terminen en los calabozos de las estaciones de Policía o en cárceles, para evitar que puedan contagiar a los demás internos, pero sí quedan con un proceso judicial en su contra, explicó el uniformado.