“Amar lo que somos y hacemos nos da identidad”

¡Cómo les ha cambiado la vida a Dora Bernarda y su esposo José Alfonso en tan solo un año! Al iniciar la pandemia él quedó desempleado y la angustia por saber qué pasaría con su futuro y el de sus 6 hijos los invadió. ¿Rendirse? Qué tal.

“Amar lo que somos y hacemos”, fue el lema con el que impulsaron un emprendimiento de artesanías hechas en mimbre y fibras naturales, las cuales están saliendo en envíos despachados desde Medellín con rumbo a Nicaragua, Costa Rica y Estados Unidos.

Dora se encarga de la dirección comercial, aunque también le dedica tiempo al diseño y la elaboración de piezas, tarea en la cual su esposo es el duro para producir.

Rescatar su esencia, sus orígenes y su identidad fue la clave. Hace 18 años llegaron a Medellín desde Popayán con el ánimo de explorar nuevos rumbos. Dora se graduó como artista plástica en la Universidad del Cauca, pero en su ciudad no hallaba oportunidades para desempeñarse como profesional.

En Medellín, José y ella consiguieron empleo en fábricas de muebles. En el sector se movieron, hasta que la cuarentena trastocó sus planes.

“Decidimos emprender. Era un momento difícil, pero sabíamos hacer algo y nos arriesgamos aunque no sabíamos vender. Compramos mimbre, yaré (una fibra) y comenzamos a hacer canastas, cosas muy bonitas. El siguiente punto era ¿a quién se las vamos a vender?”, recuerda Dora.

Llegó el apoyo

Ella comenzó a explorar su faceta comercial. Encontró apoyo en la Corporación Mundial de la Mujer, con la tienda De mis manos. Les ayudaron a perfilar su emprendimiento.

Estudió marketing digital, abrió redes sociales y comenzaron a crecer. Tan bonitas eran sus elaboraciones que les comenzaron a llegar mensajes y luego pedidos desde varias partes del país y luego desde otros países. Sobre todo de diseñadores, afirma.

“No ha sido fácil, hemos aprendido, no solo sobre ventas, sino sobre legalización de la empresa, contabilidad, administración. La ayuda de los expertos ha sido muy valiosa”, acota Dora.

Hoy el trabajo ha aumentado tanto que tienen seis empleados, además de otros colaboradores en Bogotá y Huila. Un logro que les ha permitido tener la gratificación de contar con brindar una mejor calidad de vida para su familia y las de sus empleados.

¿Cuáles han sido sus aprendizajes?

  • “He aprendido que las adversidades muchas veces se pueden convertir en oportunidades, por eso hay que dejarlas fluir y buscar ayuda cuando se necesite”.
  • “Nunca hemos dejado de insistir y de soñar. En algún momento las cosas se le pueden dar”.

Sebastián Aguirre Eastman.