Trabajo sexual, ¿sí o no? La discusión que tiene caliente a Medellín
En medio del debate por el POT, la propuesta de prohibir el trabajo sexual en el espacio público encendió la polémica ante las implicaciones que podría tener.
Una Medellín sin trabajadoras y trabajadores sexuales a la vista: esa es la propuesta que el concejal Andrés Tobón hizo en el marco de las discusiones del Plan de Ordenamiento Territorial y que ha generado una gran polémica.
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Acá le explicamos en qué consiste y porqué puede llegar a ser problemático.
La propuesta busca, según le contó Tobón a Q’hubo, combatir la explotación sexual y reducir el control que las estructuras criminales tienen sobre los hombres y mujeres que ejercen actividades sexuales pagas en el espacio público. “El ejercicio del trabajo sexual pago en el espacio público siempre tiene relación con el crimen organizado, o bien por pago, o bien por proxenetismo, y cuando eso sucede ya no estamos hablando de una actividad libre, sino de explotación sexual y comercial. Justamente por eso y porque la ley nos lo permite, estamos incluyendo en el POT, por una propuesta mía, la prohibición general de servicios sexuales pagos, su ofrecimiento y demanda en el espacio público en la ciudad de Medellín”, expresó Tobón.
Ojo, esta propuesta no quiere decir que se busque prohibir el trabajo sexual por completo en la ciudad pues de acuerdo con la legislación colombiana, esta actividad, siempre y cuando se ejerza de manera voluntaria, no es ilegal y es protegida. Según el corporado, solo se busca eliminarlo en el espacio público, pero puede ser ejercido dentro de establecimientos comerciales.
“Generar la prohibición en la práctica es prohibir la explotación sexual. Es no abrir espacios para que se cometan delitos contra nuestras mujeres y algunos hombres en la ciudad en el espacio público, y al mismo tiempo ofrecer tareas de acompañamiento concretos para que las personas puedan salir de esta práctica que las pone en riesgo permanente”, dijo el concejal.
En ese sentido, los ojos de las autoridades estarían puestos en zonas como el parque Lleras, donde según censos anteriores, habría por lo menos más de 1000 mujeres ejerciendo actividades sexuales pagas en el espacio público. Además de zonas como la Veracruz, Plaza Botero, entre otras, que en las noches se convierten el lugar de trabajo de cientos de mujeres y hombres que recorren las calles buscando clientes.
Así, en caso de que sea aprobada la propuesta, las personas que sean descubiertas ofreciendo servicios sexuales en la calle, podrían ser multadas por cuenta del Código Nacional de Convivencia.
El Parque Lleras, de los más problemáticos
El tema del trabajo sexual en los alrededores del parque Lleras ha sido un dolor de cabeza para las autoridades.
Aunque en 2023 se intentó prohibir esta actividad en el sector, no hubo mayores resultados, y las personas que ofrecían este tipo de servicios lograban burlar los controles, o simplemente se paraban unas cuadras más abajo, a donde llegaban los clientes, principalmente turistas extranjeros.
¿Qué dicen las trabajadoras sexuales?
La propuesta, que ya fue aprobada en primer debate el pasado 19 de octubre, no caló bien entre las organizaciones, colectivos y sindicatos de trabajadoras sexuales, que advirtieron de los problemas que traería esta propuesta para ellas, y la vulneración de sus derechos fundamentales.
Para Renata Reyes, trabajadora sexual, activista por los derechos de la comunidad LGBTIQ+, e integrante de la organización Putamente Poderosas, la propuesta no tiene una investigación preliminar que permita diagnosticar la supuesta problemática.
“Antes de prohibir el Concejo debió preguntarse cuántas personas ejercen el trabajo sexual en Medellín, en qué condiciones y qué parte de esa actividad está realmente bajo el control criminal, que es el argumento de fondo que usan. Esa información no se ha presentado y desde la organización Putamente Poderosas consideramos que un Plan de Ordenamiento Territorial se construye con diagnósticos y datos, no con intuiciones ni con una idea aislada de un domingo por la mañana del concejal Tobón”, expresó la activista.
Para Reyes este tipo de estrategias provocarían solamente que las trabajadoras sexuales estuvieran obligadas a trasladarse a la clandestinidad, exponiéndolas aún más a violencia policial, estigmas sociales y dejándolas a merced de las estructuras criminales, pues ellas también son víctimas de estas.
“Estamos hablando de personas que sostienen familias, pagan arriendo y alimentan hijos con ese trabajo, y quitárselo sin ofrecer ninguna alternativa real, es empujarlas a una situación aún más grave a la que viven actualmente, y no hace desaparecer el trabajo sexual, lo esconde”, dijo Reyes.
Para Putamente Poderosas, lo único que haría esta prohibición sería obligar a las trabajadoras sexuales a esconderse, exponiéndose a mayores riesgos de explotación y, peor aún, alejándolas del control institucional que, más allá de un policía que las vigile, significa apoyo psicosocial y de salud. “Empujar el trabajo sexual a la clandestinidad favorece a los grupos armados, porque quien no puede acudir a las autoridades queda más expuesta a ellos”, afirmó Renata.
¿Qué se sabe de las trabajadoras sexuales en la ciudad?
Poco o nada, sería la respuesta, pues, aunque desde la Secretaría de la Mujer y de Inclusión Social se han realizado esfuerzos para identificar la cantidad y las condiciones de las trabajadoras sexuales, son muchas las barreras que hay para conocer realmente la situación de estas personas.
Al preguntarle al respecto, Tobón afirma que es un esfuerzo que está haciendo la administración distri tal, pero que todavía no tiene los datos de esta población. “Es un trabajo que tiene más en conocimiento la Secretaría de la Mujer, pero sabemos que por lo menos en el parque Lleras hay unas 1100 mujeres que ejercen la prostitución, y al menos 500 de ellas ya habrían podido salir gracias al Programa Parceros”, expresó el corporado.
Por su parte, Renata afirma que, si bien desde Putamente Poderosas se está adelantando un trabajo para conocer las condiciones del trabajo sexual en la ciudad, tampoco han logrado finalizarlo pues existen barreras estatales frente al acceso a la información.
¿Qué piden?
Desde Putamente Poderosas piden que, antes de tomar cualquier decisión, se realice una mesa de concertación con las organizaciones que representan a las trabajadoras sexuales en la ciudad. “Antes de prohibir, se debe hablar con las personas que habitan el territorio para conocer cuales son sus necesidades”.
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Preguntas y respuestas relacionadas
- ¿En Medellín quieren prohibir por completo el trabajo sexual?
- No. La propuesta busca restringir el ofrecimiento y la demanda de servicios sexuales pagos en el espacio público, pero no plantea prohibir por completo el trabajo sexual en la ciudad. Según lo explicado por Tobón, podría seguir ejerciéndose en establecimientos comerciales, dentro del marco legal aplicable.
- ¿Qué dicen las trabajadoras sexuales sobre la propuesta de la prohibición en Medellín?
- Organizaciones y colectivos que defienden los derechos de las trabajadoras sexuales han cuestionado la iniciativa. Renata Reyes, integrante de Putamente Poderosas, considera que antes de aprobar una prohibición se necesita un diagnóstico sobre las condiciones en las que se ejerce el trabajo sexual y sobre la relación real entre esta actividad y las estructuras criminales.
- ¿En qué zonas de Medellín se ejerce el trabajo sexual en el espacio público?
- Entre los sectores mencionados en el debate están el parque Lleras, el sector de La Veracruz y los alrededores de Plaza Botero. Según la información citada por el concejal, en el parque Lleras habría alrededor de 1.100 mujeres que ejercen actividades sexuales pagas, aunque la ciudad todavía enfrenta dificultades para establecer cifras completas y actualizadas.