¡Créalo! Doña María Estela Rincón cumplió 100 años

Y no necesita ni bastón.

01 de marzo de 2025
Mi gente

Ahí donde la ven, María Estela Rincón de Paniagua tiene en su memoria todos los recuerdos de su vida y los cuenta con una elocuencia sorprendente.

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Ayer, 1° de marzo, cumplió 100 años y no los quiso dejar pasar desapercibidos, por eso, nos abrió las puertas de su casa, en Bello, para contar su historia y celebrar un año más de vida. ¡No los aparenta!

‘Estelita’, como le dicen de cariño, nació en Abejorral, en el Oriente antioqueño, en 1925.

Sin embargo, a los 13 años se vino a vivir a Bello con su madre y su hermana, ya fallecidas, buscando un mejor futuro.

Sin embargo, ella terminó ayudándoles en las labores mientras su madre estaba encargada de la cocina, pero cuando ya estaba más grande encontró trabajo en Fabricato y allí duró 9 años.

Se casó a los 24 años con Jorge Ángel Paniagua, a quien conoció por una compañera del trabajo que era hermana de él.

Tuvieron 8 hijos (2 mujeres y 6 hombres), pero uno de ellos falleció a los 50 años y su esposo también, a los 76, ambos a causa de un cáncer; sin embargo, la descendencia no termina ahí porque tiene 23 nietos y 11 bisnietos, el menor tiene 4 meses de nacido.

‘La Quinta de mis abuelos’

A raíz de la muerte de su esposo, uno de sus hijos decidió montar un restaurante en 1998 llamado ‘La Quinta de mis abuelos’, en una casa estilo choza que fue muy famoso en el sector de La Madera por más de 10 años.

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Precisamente, en este lugar María Estela se dio a conocer porque era muy visitado y ella vivió ahí la mitad de su vida.

De ‘La Quinta de mis abuelos’ ya no queda nada, pues la casa fue derrumbada. En ese terreno hoy se ve una unidad residencial y en uno de los apartamentos vive María Estela con Elsy Jaramillo, una prima que la cuida como si fuera su propia madre.

Aunque María Estela tiene audífonos especiales para escuchar mejor, sufre de hipertensión, tiene tratamiento de venas várices y el año pasado hasta le hicieron un trasplante de córnea, camina sin bastón y su entereza es admirable.

“Me siento muy tranquila, muy feliz y vivo en paz”, aseguró. Disfruta tomar el sol en el balcón del apartamento y deleitarse con la vista panorámica porque vive en el piso 14.