Camilo, el colombiano que sorprendió al Metro de Medellín desde el “otro lado del charco”

“Fabricado por un colombiano al otro lado del charco”: con este mensaje llegó a Colombia un repuesto par el metro. Le contamos la historia del compatriota que lo escribió.

hace 6 horas
Mi gente

Por ahí dicen que un colombiano puede salir de Colombia, pero que Colombia jamás podrá salir de un colombiano. Esta frase quedó más que comprobada con un gesto que hinchó de orgullo el corazón de los técnicos del Metro de Medellín. Y es que un repuesto enviado desde España venía acompañado de un inesperado mensaje.

Leer también: “Bogotá me falló”: a presentadora paisa le robaron en parqueadero de la capital

“Fabricado por un colombiano al otro lado del charco”. Con este mensaje, sencillito pero emotivo, llegaron hasta Medellín los tensores para la catenaria del tranvía. Desde la empresa no dudaron en compartirlo en redes sociales, donde rápidamente se viralizó.

De inmediato, el Metro de Medellín inició la búsqueda de quien había escrito el mensaje y pronto anunció que habían dado con el compatriota. Se trata de Camilo Andrés Martínez Marín, un pereirano de 28 años que desde hace nueve vive en un pueblo cercano a Barcelona, en España.

Según un hilo publicado en la red social X, el hombre, quien trabaja como mecánico industrial fabricando cables tensores para trenes, no pudo evitar emocionarse al recibir un pedido para su amado país, Colombia.

Pese a que ya había trabajado durante ocho años en la producción de repuestos para trenes de todo el mundo, esta era la primera vez que recibía un encargo con destino a su tierra natal.

Camilo recibió este pedido poco después de viajar a China para capacitar personal en un proceso conocido como “de pe a pa”. Fue entonces cuando decidió escribir la nota que recorrería los mares hasta Colombia.

El viaje del repuesto hasta Colombia duró 15 días. Primero llegó a Cartagena y luego a Medellín, donde fue recibido con sorpresa por los técnicos del Metro.

Leer también: Cogieron a la Chinga, señalado de secuestrar, abusar y robar a sus víctimas

Aunque Camilo salió de Colombia cuando tenía nueve años, jamás olvidó la última vez que montó en el metro de Medellín, cuando tenía siete u ocho años y visitaba a su papá en la capital antioqueña.

“Reside en Granollers, cerca de Barcelona, y desde que migró solo ha venido una vez a Colombia. Espera volver porque ama su país. Por ahora, Camilo sigue dándolo todo en su trabajo, pues quiere ‘llegar lo más lejos posible’”, se lee en el hilo publicado por el Metro de Medellín en X.

Un gesto sencillo, una nota escrita con el corazón y un colombiano que, desde el otro lado del charco, le recordó al Metro de Medellín que Colombia se lleva en la sangre.

Encuentre más información en nuestra sección de Local.